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Periodismo cubano se estrena en Foro Latinoamericano

By Mayli Estévez
  • Panel at the Latin American Digital Media and Journalism Forum held in Mexico City, November 2017. (Photo: IWPR)
    Panel at the Latin American Digital Media and Journalism Forum held in Mexico City, November 2017. (Photo: IWPR)

El Foro Latinoamericano de Periodismo y Medios Digitales nunca había contado con periodistas cubanos en sus mesas de discusión. Este 2017, en su sexta edición, el periodista freelancer Carlos Alejandro Rodríguez Martínez fue el primero. Compartió su experiencia sobre el espionaje cibernético y la censura dentro de la Isla.

Carlos Alejandro, graduado de la Universidad Central de Santa Clara en 2015,  acumula varias publicaciones para medios independientes dentro de la Isla como El Estornudo o Periodismo de Barrio. Antes, ejerció durante dos años en el semanario Vanguardia -órgano oficial del Partido Comunista en Villa Clara- una provincia situada a 260 kilómetros al este de La Habana. Carlos contó en el Foro la realidad de la profesión cada vez que un periodista cubano logra salir de la prensa controlada por el Estado:

En Cuba hay una guerra de desgaste con los periodistas que intentan ejercer su profesión fuera del control del estado. Nos hackean nuestros correos electrónicos, nos impiden la salida del país sin explicaciones, nos detienen en el ejercicio de nuestra profesión, nos amenazan, nos prohíben hacer periodismo.

Carlos solicitó en julio de 2017 su baja laboral de, Vanguardia: le habían hackeado su cuenta personal de Facebook  y su correo electrónico. Un mes después de ese suceso le impidieron la salida de la Isla cuando intentaba tomar un vuelo en el aeropuerto de La Habana.

Controlan toda la información que hay alrededor de nosotros. Ponen en marcha campañas difamatorias en los lugares donde vivimos. En la Isla estamos muy lejos del panorama latinoamericano. Nuestras realidades se asemejan más al contexto de la prensa en China, que al de nuestro propio continente. En lo que tiene que ver con periodismo, nos parecemos más a otros regímenes: hay que reencontrarse.

El periodismo cubano estuvo aislado de los debates que se dieron sobre este oficio en la región latinoamericana. La deformación del rol primario de los medios—al convertirse todos en instrumento de propaganda política en 1959— hizo de Cuba una especie de “familiar ausente” en las cumbres regionales importantes. Según Reporteros sin Fronteras, Cuba ocupa el puesto 173 entre 180 naciones en el ranking mundial de libertad de prensa. La Constitución aprobada en 1976 marca que el derecho a la libertad de prensa y de palabra debe estar en “concordancia con los objetivos de la sociedad socialista”. Todo aquello que enfrente al Estado corre el riesgo de ser calificado como contrario a sus intereses y pagar penas de entre tres meses y 15 años de prisión.

La táctica actual del gobierno no es tanto combatir lo que se publica en esos medios sino más bien desprestigiar al profesional. Algunos periodistas se vieron obligados a salir de Cuba, otros, siguen ejerciendo pero son molestados. El periodista cubano que vea limitada su libertad de expresión no puede reclamar ante ninguna instancia, porque las autoridades no dan explicaciones. Los periodistas que deciden ser independientes, tienen un panorama muy negativo-- observó Rodríguez.

Carlos Alejandro Rodríguez fue parte del grupo de reporteros detenidos en Baracoa, en el Oriente cubano, en octubre de 2016. Estaban reportando sobre el paso del Huracán Mathew por aquella zona. Más reciente, fue una nueva detención, de Rodríguez, en el poblado villaclareño, Isabela de Sagua, cuando reportaba sobre las evacuaciones allí, dada la cercanía de otro meteoro a la Isla, de nombre Irma.

UN OASIS PARA EL PERIODISMO EN CUBA

La aparición de nuevos medios digitales, favorecidos con la apertura del acceso a Internet por parte del gobierno cubano, ha cambiado el rostro y la noción del periodismo que desde fuera se tenía sobre lo que se hacía dentro de la Isla. Publicaciones como El Estornudo, El Toque, Play Off Magazine o Periodismo de Barrio, han diversificado la profesión, y la han acercado en gran medida, al panorama latinoamericano. Por ello, para Jordy Meléndez, director de Factual, y organizador del 6to.Foro Latinoamericano de Medios Digitales y Periodismo, resultaba esencial que se contaran esas experiencias desde Cuba. Melendez dijo:

Llevamos seis años haciendo este evento y es la primera vez que logramos tener a un periodista cubano, en nuestras mesas, en nuestras ponencias. Creo que es totalmente indispensable tener la voz de las personas de Cuba. Hay una violencia contra la prensa, en general. Pero países como México, Venezuela, o Cuba, están enfrentando dobles retos

El contexto cubano es muy complicado. Pero estos empeños periodísticos independientes, sí marcan distancia con los medios controlados por el Estado. No solo le han dado una imagen más diáfana y real, si no que han servido de guarida intelectual para muchos recién graduados de Periodismo. Estos medios son la alternativa que no tenían hace cinco años los periodistas dentro de la Isla. Para Juan Manuel Casanueva, fundador de Social Tic, la presencia de Cuba por primera vez en el Foro, le aportó algo de  diversidad al debate mediático:

Fue significativa primero porque en los medios digitales, deberíamos abarcar los diferentes tipos de contexto, no solamente en las ciudades donde estamos la mayoría de la gente conectados, sino en espacios donde hay restricciones tecnológicas. Y segundo, porque es importantísimo, tener una visión latinoamericana completa, y eso incluye a Cuba. Si bien el Foro tuvo una gran diversidad durante mucho tiempo, le faltaba Cuba.

El regreso de Cuba a los espacios de debate del periodismo mundial ha tenido que ver con la aparición de medios digitales nacidos en la Isla y de la comunión de una generación de jóvenes graduados de Periodismo, con otra visión de la profesión respecto de la que tiene la propaganda gubernamental. “Queremos aprender mucho de los periodistas cubanos, de esos proyectos que se están gestando y desarrollando en la Isla. La presencia cubana en este Foro, es algo que queremos repetir, y que esta no se convierta en la única ocasión. Necesitamos tener más vínculos, más conversaciones”, concluyó Meléndez.

Carlos aceptó el reto de contar a su país apegado a la realidad y no a dictámenes de un partido político determinado. Está pagando el precio: “Lo último que me dijeron en Cuba, cuando fui detenido en Isabela, es que había perdido mi oportunidad de hacer periodismo en mi país, cuando me fui de Vanguardia. ¿Qué haces cuando una fuerza policial no te permite ejercer la profesión que estudiaste? Te creces”.