Las mentiras y medias verdades de una donación de China a Cuba para luchar contra el coronavirus

El gobierno de la isla culpó al embargo que una donación de China no pudo ingresar a Cuba. Esta es la historia completa de una verdad a medias.

Las mentiras y medias verdades de una donación de China a Cuba para luchar contra el coronavirus

El gobierno de la isla culpó al embargo que una donación de China no pudo ingresar a Cuba. Esta es la historia completa de una verdad a medias.

An ambulance van in Havana.
An ambulance van in Havana. © Jorge Rey/Getty Images

La donación que nunca llegó.

El primero de abril, el diario oficial del Partido Comunista de Cuba, Granma, publicó un artículo titulado “La historia no contada de cómo un avión con suministros médicos desde China no ha podido entrar a Cuba”. 

La fuente de la información era el embajador cubano en China, Carlos Miguel Pereira Hernández. Granma reproducía un texto publicado por Pereira Hernández, que afirmaba, sin evidencia alguna, que la fundación del multimillonario chino Jack Ma, fundador de la tienda online Alibabá, quería enviar suministros médicos a Cuba para combatir la epidemia del coronavirus, pero que no pudo hacerlo por culpa de las leyes del embargo que aplica Estados Unidos. 

“Su transportista (de la fundación Jack Ma), una empresa estadounidense contratada para hacerlo, declinó a última hora su encomienda bajo el argumento de que las regulaciones del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra el país de destino, recrudecido por la administración de turno en EEUU”, escribió el embajador en un blog, que reprodujo Granma. 

Más adelante, Pereira reiteraba: “ el noble, descomunal y encomiable esfuerzo del fundador de Alibaba y de la Fundación Jack Ma (...) no pudo tocar suelo cubano, sin importar cuán necesarios podrían ser esos recursos en apoyo a la batalla que libra la pequeña isla antillana asediada y bloqueada. De nuevo, el injusto, arbitrario e ilegal bloqueo que todo lo trastoca”

La historia fue reproducida literalmente por otros medios y el asunto quedó zanjado: uno de los hombres más ricos de China quiso apoyar el combate de la pandemia, pero, a última hora, la empresa transportista no quiso ir a Cuba. 

El gobierno, a través de Granma, dejó, sin embargo, varias preguntas sin aclarar, entre ellas una fundamental: ¿por qué existiendo varias opciones para enviar el material se eligió precisamente a una empresa que se había negado a volar a Cuba desde hacía meses?

Este es un recuento de la historia completa. 

¿En qué consistía la donación?

Jack Ma es el fundador de Alibaba, una de las empresas de venta por Internet más grandes del mundo, competidora de la estadounidense Amazon. Ma tiene una fundación que el 21 de marzo anunció por Twitter que enviaría dos millones de máscaras, 400,000 test de detección del virus y 104 respiradores mecánicos a países latinoamericanos. 

¿Cómo tenía que llegar la donación?

El brazo logístico que se encarga del envío de productos del grupo Alibaba es la compañía Cainiao, que tiene sus propios aviones de carga. Para hacer llegar las donaciones lo antes posible, Cainiao se asoció con cerca de 50 socios de transporte y logística que, hasta ahora, han entregado más de 100 millones de suministros médicos vitales a más de 140 países de Latinoamérica y el resto del mundo. 

En África, por ejemplo, operan con Ethiopian Airlines. En Europa con ASL Airlines, que es de origen irlandés aunque la estatal China Cargo suministró envíos de la fundación de Ma a España.

En América Latina, Alibaba ha utilizado varias aerolíneas para sus envíos. Por ejemplo en México, el 31 de marzo, utilizó la aerolínea mexicana de cargo AeroUnión. Dicha aerolínea, de hecho, realiza vuelos charters a La Habana.

Cualquiera de las aerolíneas mencionadas podría haber enviado la donación a Cuba. Sin embargo, para llegar a la isla y a otros países de la región como Panamá, Bolivia o Colombia, Cainiao eligió a Avianca, como lo reportó la agencia de noticias AP.  

Se desconoce cómo y por qué fue tomada esta decisión o si las autoridades cubanas en Beijing la conocieron con antelación y pudieron advertir lo que sucedería. Pero al elegir a Avianca, el donante chino cometió un error porque Avianca no podía realizar el encargo. 

Consultamos a Alibaba y a la Fundación Jack Ma sobre esta decisión, pero al momento de esta publicación no habían contestado varios correos electrónicos enviados.

¿Es cierto que “una empresa estadounidense declinó a última hora la encomienda”, como dijo el embajador?

Esto es falso. 

Avianca no es exactamente una empresa con sede en Estados Unidos. Su sede está en Colombia y es una aerolínea con accionistas colombianos y salvadoreños, principalmente. Desde el año pasado estos propietarios controlan las acciones de Avianca a través de una red de sociedades con sede en Delaware, Estados Unidos. 

Esto provocó, de hecho,  que Avianca dejara de vender boletos para sus vuelos a Cuba desde Colombia y El Salvador el año pasado. La aerolínea anunció el 31 de octubre de 2019 que mientras resolvía algunas cuestiones relacionadas con el embargo con las autoridades de Estados Unidos, no volaría a la isla.  Después, el 20 de noviembre, Avianca confirmó que a partir de enero de este año ya no operaría vuelos a Cuba.

¿Entonces fue una cancelación de última hora? Falso. Las autoridades cubanas sabían, al menos desde noviembre pasado, que Avianca, al pasar a ser una compañía, en parte regida por las leyes estadounidenses por las sociedades que operan en Delaware, no era confiable para viajar a Cuba.

¿Otras donaciones han sufrido el mismo obstáculo?

No.

El  6 de abril el canciller Bruno Rodríguez anunció que “arribó a Cuba un donativo enviado por la República Popular de China”. Según Xinhua, la agencia estatal de noticias china, el cargamento incluía 2 mil máscaras N95, 10 mil mascarillas quirúrgicas, 2 mil trajes de protección e igual número de pares de zapatos de aislamiento, gafas protectoras y guantes. 

Otra donación, de una empresa china llamada Zhengzhou Yutong Bus, donó 100 mil mascarillas de protección y 10 mil trajes de protección, según Xinhua.

¿Cómo llegaron estos materiales a la isla? Al cierre de esta edición no hemos podido verificar independientemente la vía de entrada, pero es seguro afirmar que sí llegaron a la isla fue porque se contrató a un transportista más adecuado que Avianca. 

Otras donaciones del fundador de Alibaba a países que padecen embargos también llegaron a su destino. En un tuit de la Fundación de Jack Ma del 13 de marzo, se aseguraba que en semanas anteriores, países como Irán (también sancionado por Estados Unidos) habían recibido cargamentos médicos de esta empresa china. 

El Gobierno de Irán, por su parte, expresó su agradecimiento. Un portavoz del Ministerio de Exteriores de Teherán declaró que «los iraníes no olvidan jamás a sus amigos en tiempos difíciles», al tiempo que confirmaba que el material fue recibido el pasado 14 de marzo, junto a equipo médico y ayudas financieras procedentes también de Azerbaiyán, Emiratos Árabes Unidos, China, Japón, Qatar, Rusia y Turquía. 

¿Cómo pudieron hacerlo? Porque eligieron la línea aérea adecuada para transportar el material.

¿El embargo realmente prohíbe a una empresa estadounidense enviar donaciones humanitarias a Cuba?

Las leyes del bloqueo estadounidense a Cuba son consideradas demasiado duras e ilegales por muchos de los países del mundo. Pero tienen excepciones. Y entre ellas está el envío de donaciones. En el artículo de 746.2 de una leyes del bloqueo expresamente afirma que ninguna empresa americana necesita una autorización previa para realizar donaciones humanitarias a Cuba. En el artículo 740.12 se especifica que solo caen dentro del bloqueo donaciones de materiales médicos que puedan servir para torturar o violar derechos humanos o si hay certeza de que van a ser vendidos por Cuba a otro país o se van a utilizar para producir materiales “biotecnológicos”. 

¿Entonces por qué Avianca no transportó el material?

Al ser consultada para esta historia, Avianca se remitió a sus comunicados públicos y no quiso dar más explicaciones. No hay, por tanto, una respuesta certera. 

Lo que pudo pasar es que la aerolínea temiera ser denunciada en Estados Unidos por un hombre llamado Ramón López Regueiro, quien ya demandó a otra aerolínea por operar en Cuba en septiembre pasado.  

López Regueiro, un ciudadano estadounidense, asegura que el Aeropuerto Internacional José Martí le pertenece porque su padre tuvo licencia para construirlo y operarlo durante la dictadura de Fulgencio Batista. Las instalaciones fueron después expropiadas por la Revolución.

En la actualidad, está en vigor una ley estadounidense que permite denunciar en ese país a cualquier empresa del mundo que, a sabiendas, se beneficie o utilice de alguna manera bienes privados expropiados durante la Revolución cubana.

Esta disposición, el capítulo tercero de la llamada ley Helms Burton, aunque se aprobó en 1996, nunca entró en vigor porque se consideraba demasiado imprecisa y extremista. El año pasado, sin embargo, la Administración de Donald Trump decidió que debía aplicarse. 

Desde entonces, se ha dado pie a demandas como las de López Regueiro. Él considera que cualquier aerolínea que opere en Cuba se está beneficiando de un bien que le fue expropiado sin ninguna compensación a su familia. 

Por eso denunció a American Airlines y a la chilena Latam Airlines y ha advertido a otras compañías que podría demandarlas. 

Aunque este riesgo no ha impedido que múltiples aerolíneas vuelen a La Habana, es posible que haya sido un disuasivo para Avianca.

Lorenzo Palomares Starbuck, un abogado de Florida que defiende la aplicación estricta del título tercero de la Ley Helms Burton, afirmó en una entrevista que “ningún transportista puede llegar a un puerto que haya sido confiscado por el gobierno de Castro”. 

“Va a ser muy difícil en estos momentos que una aerolínea estadounidense o con inversión de capital como Avianca lleve donaciones a Cuba”, explicó Palomares Starbuck.

Esta opinión, sin embargo, no es compartida unánimemente por los tribunales de Estados Unidos. Otros herederos cubanoamericanos expropiados no han conseguido que demandas similares prosperen en los tribunales. 

En enero de este año, reportó Granma, una jueza de Miami desestimó una denuncia contra varias empresas de cruceros que utilizaban terrenos en el puerto de La Habana que fueron expropiados por la Revolución.

Katia Monteagudo es una periodista cubana que ha escrito para varios medios entre ellos Yahoo Noticias y la revista El Estornudo.  Mayli Estevez es también una periodista cubana que colabora con Tremenda Nota y Play Off Magazine.

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