Ciudad portuaria inundada por aguas residuales

Sistema de drenaje se desmorona tras años de falta de inversión.

Ciudad portuaria inundada por aguas residuales

Sistema de drenaje se desmorona tras años de falta de inversión.

Residentes de una ciudad portuaria al sur de la Habana señalan que las calles constantemente se inundan con aguas residuales, a pesar de las promesas de las autoridades locales de reemplazar las tuberías dañadas.

Surgidero de Batabanó, el principal puerto de cabotaje y pesquero de la costa sur en la provincia de Mayabeque, tiene que lidiar con el desbordamiento de cientos de metros cúbicos de agua contaminada que incluso a veces penetra a las viviendas.

Según Anaís Cañete, residente del lugar, en casi todas las cuadras existen abundantes charcas con heces fecales en la superficie y la situación se torna crítica cuando llega la temporada de lluvias.

“Un simple aguacero convierte las calles en un río de porquerías que impide a las personas salir del hogar” señaló Cañete y añadió que “cuando hay inundación costera, el mar hace una gran fosa del pueblo”.

“Una vez, no recuerdo con cual ciclón, el agua potable se contaminó y pasamos más de un mes abasteciéndonos con pipas”.

A decir de Cañete, la génesis del problema radica en el sistema de desagüe, concebido para desembocar en fosas comunes y una especie de zanjas ubicadas en las afueras de la comunidad.

A través de los años, las cañerías han permanecido con tupiciones y filtraciones. Los habitantes han hecho numerosas quejas acerca del problema con las autoridades, quienes señalan que el asunto, data de hace más de tres décadas

Hace dos años, el Poder Popular en la provincia prometió facilitar tuberías nuevas para sustituir los tramos más dañados, sin embargo, aun no llegan a su destino.

La situación en el puerto, que forma parte de la ciudad de Batabanó, es una muestra de un mayor problema ambiental que afecta a la toda la provincia de Mayabeque.

Dos años atrás, la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) señaló que la inversión en la provincia de Mayabeque en protección del medio ambiente bajó drásticamente desde 2005. En 2011, el gobierno solo invirtió 113 mil pesos cubanos -4520 dólares estadounidenses- en la gestión de las aguas en la provincia, para una población aproximada de 380 000 habitantes.

De acuerdo a Cañete, los vecinos son quienes se hacen cargo de las reparaciones del sistema de agua. Solo en casos extremos, la administración provincial envía un equipo de trabajo con un camión cisterna para revisar las tupiciones y succionar el agua albañal.

La actividad económica de Surgidero de Batabanó se basa en la pesca. No obstante, existen vastas áreas de cultivos que en ocasiones han sido afectadas por las aguas albañales.

El pequeño agricultor Antonio Luzardo, quien se dedica en especial a la producción de arroz y berro, cultivos que requieren grandes cantidades de agua, explicó que en más de una ocasión ha perdido cosechas.

En períodos de lluvia, las aguas albañales alcanzan los canales diseñados para regar los cultivos, trasladando variedades de plagas y bacterias, así como la mezcla de diferentes productos químicos utilizados en tareas de limpieza, hasta los sembradíos.

"Cada vez que sucede, por lo menos, pierdo la mayoría de la plantación. Además de las plagas la pudrición que viene de las fosas me impide asistir las plantas en el campo, una vez lo intenté y me salieron varios tipos de alergia en la piel. No puedo arriesgarme a enfermar", expuso Luzardo.

Los residentes señalan que a pesar de las malas condiciones de higiene, nunca se han registrado enfermos por este motivo, dato que se pudo corroborar a través de una fuente anónima en el departamento de Estadística del policlínico local.

“Aquí nadie ha contraído cólera o dengue”, señaló Cañete. “Nuestro organismo ya se adaptó a la infección, estamos curados, ni los mosquitos quieren picarnos”.

Osniel Carmona Breijo es un periodista independiente en las provincias de La Habana y Mayabeque

Este artículo fue publicado por primera vez en el sitio web IWPR.

Cuba
Environment
Frontline Updates
Support local journalists