Código de Ética para Periodistas Cubanos

Este documento constituye una guía para los periodistas cubanos que buscan desarrollar los estándares periodísticos en conformidad con las normas internacionales. Promueve la libertad de expresión, información e impulsa un periodismo responsable, libre y sin censura.

Los periodistas:

  1. Aceptamos como primer deber y derecho la defensa de la libertad de expresión, el libre acceso a la información y la búsqueda de la verdad a través de una información justa, independiente e imparcial. Con este espíritu, nos comprometemos a:

    1. Presentar al público una información sustentada en hechos concretos y avalados por datos y fuentes confiables;
    2. Comprobar todos los hechos y corroborar con más de una fuente independiente e informar al público cuando no sea posible hacer esta verificación;
    3. Asegurar que el contenido de un trabajo periodístico no induzca a un engaño, distorsionando determinados hechos o puntos de vista, o mediante la omisión de información relevante.
  2. Debemos asegurar que las opiniones más relevantes estén representadas. Proporcionamos espacio para todas las voces y evitamos los prejuicios.
  3. Debemos distinguir en el trabajo periodístico entre hechos y opiniones.
  4. Debemos buscar el máximo nivel de precisión en el uso de datos, hechos y citas. Las citas literales son palabra por palabra y las citas indirectas no deben distorsionar el significado o el contexto original.
  5. Respetamos la propiedad intelectual. Copiar una parte o el total de una obra ajena y asumirla como propia, constituye una forma de plagio y es una falta grave en contra de la profesión. Tratamos las fotografías de la misma manera, comprándolas o asegurando que tienen una licencia que permite su utilización, siempre dando atribución a sus propietarios.
  6. Aseguramos que las fotos, vídeos y materiales de audio sean exactas y fieles a la realidad. Cuando se realice un montaje o edición deberá especificarse.
  7. No debemos hacer o citar comentarios difamatorios en nuestro trabajo. Es esencial que tengamos conocimiento de las leyes de difamación nacionales e internacionales. En cualquier caso legal, será el periodista y no el demandante, quien tendrá que demostrar que los comentarios son ciertos. Si los comentarios de una fuente sobre una persona que afecten su imagen pública no pueden ser comprobados,el periodista evitará consignarlos.
  8. Debemos hacer todo lo posible para buscar una respuesta de las personas u organizaciones que son acusadas o aparecen en una situación desfavorable.
  9. Nos comportamos de una manera abierta, honesta y directa en la obtención de información, y no explotamos la vulnerabilidad de los informantes o su desconocimiento de los medios de comunicación. Nos identificamos como periodistas ante las fuentes y explicamos, en la medida de lo posible, cómo se utilizará la información que proporcionan.

    1. Respetamos la confidencialidad de las fuentes y su deseo de no publicar todo o una parte de la información compartida, o bien, no atribuirla.
    2. Las declaraciones hechas off the record son tratadas como tales, y no deben ser divulgadas en ningún medio de comunicación. Solamente se utilizarán como indicio de una investigación periodística.
    3. Nunca revelaremos una fuente anónima, salvo cuando ella pida ser identificada.
    4. Advertiremos al público si se omite o cambia el nombre de una persona.
    5. La decisión de los periodistas a no identificarse con sus fuentes sólo puede justificarse cuando la información no se pueda obtener de ninguna otra manera, y el interés público prevalezca sobre la necesidad de transparencia.
  10. Nunca indagaremos sobre la vida privada de una persona sin su previo consentimiento sólo cuando el interés público, es decir, cuando la defensa de la seguridad y el bienestar de la sociedad, prevalece sobre el derecho a la intimidad.
  11. Respetamos la posición de las víctimas de crímenes, accidentes o desastres naturales, y la de sus familiares, que no quieran exponerse ante la prensa.
  12. No debemos publicar los nombres de víctimas de delitos sexuales, a menos que se cuente con su consentimiento explícito.
  13. Nunca consignaremos los nombres e imágenes de menores de edad involucrados en actos criminales, ni siquiera por su nombre de pila, alias o apodo.
  14. Asumimos la inocencia de cualquier persona mientras no se pruebe lo contrario ante la ley. Esto incluye no presentar a los individuos, de tal forma que otros pueden asumir que son
  15. No empleamos un lenguaje ofensivo, ni términos que contengan discriminación por motivos de género, raza, religión, preferencia sexual, problemas de salud, discapacidad, etc.
  16. Aceptamos el derecho del público a cuestionarnos por nuestro trabajo y responderemos cuando sea razonablemente necesario.
  17. Asumimos la responsabilidad de cualquier error y debemos asegurar que sea rectificado y reconocido públicamente en el menor tiempo posible.
  18. Protegemos la integridad de la profesión al no aceptar pagos, retribuciones, dádivas ni privilegios de ningún tipo que afecten la veracidad de la información. El soborno y la extorsión son faltas graves contra la profesión.
  19. No debemos escribir sobre hechos donde tengamos interés personal, económico, familiar,
  20. Debemos prestar atención a nuestra seguridad física -ninguna historia vale ser pagada con la
  21. Tenemos el derecho a recibir un pago adecuado por nuestro trabajo.

El Código de Ética es fruto de la colaboración de varias agencias de periodistas, organizaciones de la sociedad civil y periodistas independientes cubanos. Actualmente está en proceso de ratificación por los periodistas y agencias independientes de noticias.

Esta labor está encabezada por la Asociación Pro Libertad de Prensa (APLP).